Residencia en Madrid con Fundación Carasso

Desde el 15/10 al 3/1 tendré el gusto de participar de la residencia Arte por Venir en la Fundación Carasso de Madrid, por invitación de la curadora Ane Rodríguez. El texto de presentación de la residencia dice lo siguiente:

En octubre iniciamos la segunda edición del programa de residencias de Arte por venir de la Fundación Daniel y Nina Carasso @fundacion_carasso en Infinito Delicias @infinitodelicias . Después de un primer año en el que exploramos cómo un espacio se define a partir de los cuerpos que lo habitan, la segunda edición parte de la pregunta sobre cómo sostener lo colectivo.

Acompañadas por Eliana Otta @eliana.otta y Sonie Villar en el primer ciclo, y por Marc Vives @vivesmarc y Milena Bonilla @milena.bonilla a partir de enero, abordaremos cuestiones en torno a las prácticas rituales contemporáneas, el duelo colectivo, la fermentación como proceso material y político y las ecologías más que humanas que nos permitirán seguir pensando en modos de convivencia, el potencial político del trabajo colectivo y las formas de transmisión y de escucha que se producen en estos procesos.

Nos interesa pensar la residencia como un ensayo y, al mismo tiempo, como una práctica: un espacio que se va haciendo a través de quienes lo habitan, de las relaciones que se construyen, de los conocimientos que circulan y de aquello que permanece después de cada estancia.

Y sobre mi proyecto de investigación:

Eliana Otta

Ciclo 1: 1 de octubre – 31 de diciembre de 2026

La investigación de Eliana Otta parte del duelo colectivo entendido como una práctica regenerativa capaz de recomponer vínculos y abrir otras formas de imaginación política. A través de los rituales contemporáneos, la ancestralidad y la dimensión de lo sagrado, su trabajo explora cómo determinadas prácticas sostienen la vida común, activan memorias compartidas y mantienen relaciones de reciprocidad entre personas, territorios y otros seres. Frente a las narrativas de colapso o inmovilización que atraviesan el presente, la residencia se propone como un espacio desde el que atender a los muchos mundos que ya coexisten y se defienden, y a los relatos y formas de relacionalidad que hacen posible imaginar y sostener otras maneras de habitar de lo común. Durante su estancia colaborará con Julián Pacomio, artista, performer y comisario afincado entre Madrid y Lisboa.