




In March I participated at the 3 days encounter Winter Satellite Pedagogies:
Thanks to @undercurrentathens_ for the invitation to guide a workshop for their Satellite Pedagogies Program. It was a special chance to try to compress some exercises and ideas with which I work in the last years.
I introduced briefly the concepts of body-territory and sentipensar, coming from Latin American struggles against extractivism and other capitalist dynamics. The session challenged us, producing beautiful, funny, touching and difficult moments and outcomes.
After 3 days discussing performance, dance, and art making in Greek and European institutions, some questions stayed in the room and with me:
How to respectfully put in dialog radically different realities? How to address contexts of war and genocide from a place of relative stability? Is there a connecting point between such different experiences of pain and violence?
Can play, poetry or absurdity Intervene in such discussions? Should serious issues be tackled only through serious means? Can a complex theme be presented in a simple way?
Can discomfort be welcomed and even fruitful when considering realities which are not our own?
How many feminisms do we know and connect with? What can western/global north/white feminism learn from global south’s feminisms and women’s struggles? Including those not self-identified as feminists?
Can we suspend (or question?) our individual experiences (or “identities”?), temporarily, to engage collectively with the planet as a whole where humans are just a part of it?
I thank again the participants for their openness and trust. I think it’s worth sharing the uneasiness of experimenting with words and meanings which are never a given, especially while global orders are reconfigured through violence and colonial complicity. I hope next time we have more time to deepen a conversation that just began… 💥
Gracias a @undercurrentathens_ por la invitación a dirigir un taller para su Programa de Pedagogías Satélite. Fue una oportunidad especial para condensar algunos ejercicios e ideas con los que he trabajado en los últimos años.
Introduje brevemente los conceptos de cuerpo-territorio y sentipensar, provenientes de las luchas latinoamericanas contra el extractivismo y otras dinámicas capitalistas. La sesión nos interpeló, generando momentos y resultados bellos, divertidos, conmovedores y difíciles.
Tras tres días de debate sobre performance, danza y creación artística en instituciones griegas y europeas, algunas preguntas quedaron en el ambiente y conmigo:
¿Cómo entablar un diálogo respetuoso entre realidades radicalmente diferentes? ¿Cómo abordar contextos de guerra y genocidio desde una posición de relativa estabilidad? ¿Existe un punto de conexión entre experiencias tan distintas de dolor y violencia?
¿Pueden el juego, la poesía o el absurdo intervenir en estos debates? ¿Deben abordarse los temas serios únicamente mediante medios serios? ¿Puede presentarse un tema complejo de forma sencilla?
¿Puede la incomodidad ser bienvenida e incluso fructífera al considerar realidades que no son las nuestras?
¿Cuántos feminismos conocemos y con cuáles nos identificamos? ¿Qué puede aprender el feminismo occidental/del norte global/blanco de los feminismos del sur global y las luchas de las mujeres? ¿Incluyendo a aquellas que no se identifican como feministas?
¿Podemos suspender (o cuestionar) nuestras experiencias individuales (o «identidades»), temporalmente, para conectar colectivamente con el planeta en su conjunto, del cual los humanos somos solo una parte?
Agradezco nuevamente a las participantes su franqueza y confianza. Creo que vale la pena compartir la inquietud que supone experimentar con palabras y significados que nunca son definitivos, especialmente mientras los órdenes globales se reconfiguran a través de la violencia y la complicidad colonial. Espero que la próxima vez tengamos más tiempo para profundizar en una conversación que acaba de comenzar… 💥





