It has been inspiring to follow the collective process leading to this issue, with so many people working on urgent projects engaging with art, pedagogy and research as regenerative tools. Although everything always feels like a grain of sand in an implacable storm, having such works gathered is a good reminder of how many simultaneous efforts constantly battle the criminal world we live in. Explore the whole issue if you can! Link in bio :)
Un agradecimiento a Sue Spearey, Andrea Vela y a todos los que trabajaron en Reckoning Repairing Reworlding: The (In)humanities, Artistic Practices, and Planetary Crisis, el número especial de Studies in Social Justice, que incluye una conversación sobre Virtual Sanctuary for Fertilizing Mourning.
Ha sido inspirador seguir el proceso colectivo que condujo a este número, con tanta gente trabajando en proyectos urgentes que se involucran con el arte, la pedagogía y la investigación como herramientas regenerativas. Aunque todo siempre se siente como un grano de arena en una tormenta implacable, tener estos trabajos reunidos es un buen recordatorio de cuántos esfuerzos simultáneos luchan constantemente contra el mundo criminal en el que vivimos. Enlace en bio. Explora el número completo si puedes :)
On December 14 I guided some exercises about art as a mourning practice for the launch of Maaike Stutterheim‘s book «Where ever I go you come». Here’s the descriptive text I wrote for the occassion. We thank Juan de Dios Solano for the beautiful design for social media.
WHERE EVER I GO YOU COME by Maaike Stutterheim – A participatory book launch
“One thing we all have in common
We have a mother
When I lost mine I thought I lost the ground beneath my feet”
This is how Maaike’s book begins. More words follow. Accompanied by images, old and new. Her mother, young, at the sea, pregnant, being loved, dead, at a taberna, adult, smiling, in bed.
This book is about her life and her death. This book is a work of mourning translated into art.
We are invited to observe it, talk about mourning, write, think and evoke, together. Then to talk a bit more and make a toast. The afternoon will be guided by artist and researcher Eliana Otta and Maaike will share with us her process of creating the book.
Picture by Daniela BrasilPicture by Daniela Brasil
On November 30 I guided a procession dedicated to the Bald Ibis that used to live in Graz, Austria. Here’s the text inviting to the event, organized by Daniela Brasil, curator of the exhibition Habitat Graz at Graz Museum:
On the Remembrance Day for Lost Species, we embark on a historical journey to medieval Graz and follow in the footsteps of the Northern Bald Ibis to grieve for endangered and extinct species. Starting at the Graz Museum Schlossberg, where a preserved specimen of a Northern Bald Ibis is on display, we set off together on a mourning procession towards the medieval summer residence of the Northern Bald Ibis, finishing at the Graz Museum.
Following Eliana Otta’s invitation on how to hold collective mourning and regenerative processes, participants will create a collective commemorative piece to be installed in the Museum’s yard and the exhibition Habitat Graz “Altar for our more-than-human ancestors”. Martin Roland will share his collection of multi-faceted stories around the Waldrapp, going back to the symbolic and spiritual meaning humans constructed around this beautiful black bird all the way back to ancient Egypt.
With: Eliana Otta, Artist Martin Roland, Historian Österreichische Akademie der Wissenschaft Daniela Brasil, Curator Graz Museum
El 30 de noviembre guié una procesión dedicada al ibis calvo que solía vivir en Graz, Austria. He aquí el texto de invitación al acto, organizado por Daniela Brasil, comisaria de la exposición Hábitat Graz en el Museo de Graz:
En el Día del Recuerdo de las Especies Perdidas, nos embarcamos en un viaje histórico a la Graz medieval y seguimos los pasos del ibis calvo septentrional para llorar por las especies en peligro de extinción. Empezando en el Museo Schlossberg de Graz, donde se expone un ejemplar conservado de ibis calvo septentrional, partimos juntos en procesión de duelo hacia la residencia de verano medieval del ibis calvo septentrional, terminando en el Museo de Graz.
Siguiendo la invitación de Eliana Otta sobre cómo llevar a cabo procesos colectivos de duelo y regeneración, los participantes crearán una pieza conmemorativa colectiva que se instalará en el patio del Museo y en la exposición de Habitat Graz «Altar para nuestros antepasados más que humanos». Martin Roland compartirá su colección de historias polifacéticas en torno al Waldrapp, remontándose al significado simbólico y espiritual que los humanos construyeron en torno a esta hermosa ave negra hasta el antiguo Egipto.
Con: Eliana Otta, Artista Martin Roland, historiador Österreichische Akademie der Wissenschaft Daniela Brasil, conservadora del Museo de Graz
Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com
In October 2024 I travelled to Pakistán to participate in the Karachi Biennale, curated by Waheeda Baloch with the theme Risk, Food, Future and Fair Practices. This is the text I wrote about my work:
Payment to Land
The work alludes to food crises brought on by capitalist dynamics, nature and workers’ exploitation, the alteration of environments for the sake of profit and climate change. The precarity of food production is shown through protest banners with images of agricultural produce common to Pakistan and Peru sewn into them, mounted in the shoes of workers. Grains and plants common to both countries are laid on the ground around the banners, in a reference to a traditional Peruvian practice of making offerings to the soil.
“Pago a la Tierra”, a phrase that resists translation into English, since in Spanish “tierra” means both soil and land, is the name of fertility and gratitude rituals that survive centuries of colonization in Peru. Such rites are collectively passed on, permeating urban contexts after being initially practiced in rural Andean regions. Nowadays they constitute an expanding practice to reconnect with ancestors, belonging, time and space beyond anthropocentric and westernized paradigms.
The installation invites us to view agricultural systems with care and concern, to acknowledge our dependence of the complex networks sustaining life and to rethink labor and consumption in response to current planetary challenges.
Screenshot
En octubre de 2024 viajé a Pakistán para participar en la Bienal de Karachi, curada por Waheeda Baloch con el tema Riesgo, alimentos, futuro y prácticas justas. Este es el texto que escribí sobre mi trabajo:
Pago a la Tierra
La obra alude a las crisis alimentarias provocadas por la dinámica capitalista, la explotación de la naturaleza y de los trabajadores, la alteración del medio ambiente en aras del beneficio y el cambio climático. La precariedad de la producción alimentaria se muestra a través de pancartas de protesta con imágenes de productos agrícolas comunes a Pakistán y Perú cosidas en ellas, montadas en los zapatos de los trabajadores. Alrededor de las pancartas se colocan en el suelo granos y plantas comunes a ambos países, en referencia a una práctica tradicional peruana de hacer ofrendas a la tierra.
«Pago a la Tierra», una frase que se resiste a ser traducida al inglés, ya que en español “tierra” significa tanto suelo como tierra, es el nombre de rituales de fertilidad y gratitud que sobreviven a siglos de colonización en Perú. Dichos ritos se transmiten colectivamente, impregnando los contextos urbanos tras haberse practicado inicialmente en las regiones rurales andinas. Hoy en día constituyen una práctica en expansión para reconectar con los ancestros, la pertenencia, el tiempo y el espacio más allá de paradigmas antropocéntricos y occidentalizados.
La instalación nos invita a mirar los sistemas agrícolas con cuidado y preocupación, a reconocer nuestra dependencia de las complejas redes que sostienen la vida y a repensar el trabajo y el consumo en respuesta a los actuales desafíos planetarios.
En octubre, la revista Arte Informado publicó esta conversación que tuvimos con José Carlos Mariátegui y Víctor Vich sobre mi proyecto Santuario Virtual para un Duelo Fertilizante.
Del 7/9 al 1/12 pudo verse en Lima la exposición Derecho de Vida en el Centro Cultural de España, cuya curaduría realicé. Este es el texto que escribí para la ocasión:
Derecho de Vida. Tejiendo vínculos ecofeministas en el Perú.
Manos que dibujan, manos que modelan, manos que escriben. Manos que guían, manos que se tocan, manos que tejen. Manos de cuerpos que buscan acompañarse y aprender unos de otros cómo responder a violencias cotidianas y crisis constantes. La exposición “Derecho de Vida” reúne trabajos que comparten una preocupación por las condiciones que amenazan la vida en un contexto marcado por tangibles herencias coloniales y una economía basada en un extractivismo descontrolado.
Estas artistas peruanas materializan visiones nutridas por el ecofeminismo, corriente de pensamiento y acción que hermana feminismo y ecologismo, evidenciando las relaciones entre la subordinación de las mujeres y otros grupos sociales con la explotación y degradación de lo que llamamos naturaleza. Frente a la destructiva alianza entre el capitalismo y el patriarcado, el ecofeminismo promueve prácticas de respeto y reciprocidad entre los seres humanos y todos los otros seres y entidades de las cuales somos ecodependientes.
Respondiendo a coyunturas alarmantes y heridas colectivas, las artistas recurren a medios diversos y colaboraciones variadas, creando espacios para la vulnerabilidad, los cuidados y la belleza. Sus dibujos, textiles, videos y objetos evidencian sensibilidades nutridas por estéticas y saberes que absorbemos cotidianamente al crecer en la disfuncional amalgama llamada Perú. Saberes hasta hace poco ajenos al reconocimiento oficial, recientemente incorporados a los repertorios funcionales a la institución del país como marca. Saberes transmitidos por los cuerpos más afectados por letales conflictos socioambientales, donde se disputan los significados de las palabras agua y nación, tierra y patria.
En Perú y América Latina, las luchas de las comunidades indígenas inspiran y encarnan la idea de Cuerpo-Territorio, concepto ecofeminista para analizar la realidad y proponer formas de resistencia que entienden el cuerpo de las mujeres como un territorio a defender, así como para demandar el reconocimiento de los derechos de la Tierra contra su explotación.
Frente a las tensiones entre las visiones del mundo radicalmente opuestas que intentan cohabitar el país, estas obras se ofrecen como invitaciones a un diálogo intercultural que implica todos los sentidos. Ellas nos convocan a la escucha atenta, a la observación minuciosa, al tacto como sincero contacto, a percibir las sutilezas de intercambios liberados de la dominación antropocéntrica y las jerarquías impuestas por la división entre cultura y naturaleza, humano y no humano.
Contrarrestando horizontes sombríos con cariño y color, este conjunto nos recuerda la potencia regenerativa de la ternura y la solidaridad, cuando nos reconocemos parte minúscula pero significativa de la frágil y compleja red de vínculos que llamamos vida.
En este video puede verse una conversación que tuvimos con la artista participante Gabriela Koc sobre su proyecto El Arte de Parir, que recopila historias sobre derechos reproductivos y cómo los saberes tradicionales desafían relaciones de poder dominantes en el Perú.
Y acá hay una entrevista que me hicieron sobre los contenidos de la muestra y la situación del ecofeminismo en el Perú.
En el contexto de la exposición La Tierra y el Mar, Fuxia 2 posibilitó la edición del número 5 del fanzine Dos Chicas, edición de aniversario, con colaboraciones exclusivas de Andrea Cánepa, Kristy Li Puma, Rita Ponce de León, una conversación con Carla, Gris y Jarí y una entrevista a Frederique Apffel Marglin.
In the context of the exhibition The Land and the Sea, Fuxia 2 made possible the publication of issue 5 of the zine Dos Chicas, anniversary edition, with exclusive collaborations by Andrea Cánepa, Kristy Li Puma, Rita Ponce de León, a conversation with Carla, Gris and Jarí and an interview with Frederique Apffel Marglin.
Desde el 01.06 hasta el 21.07 mostramos en Malmo, Suecia, la exposición La Tierra y el Mar, bipersonal mía y de Carla Zacagnini. La exposición fue curada por Gris García y Fuxia 2, equipo formado por Jarí Malta y My Borglund, que estrenaron así su nuevo espacio. Para esta ocasión, mostré la instalación Tierra de Nadie (2011) y una serie de dibujos que hice este año, Amistades. Aquí un fragmento del texto curatorial:
«Aunque a ritmos distintos, la tierra y el mar (el mar y la tierra) se mueven, confundiéndose. A un mismo compás, a ritmos distintos.
La tierra y el mar pone en conversación las prácticas artísticas de Eliana Otta y Carla Zaccagnini. Ambas provenientes de diferentes rincones de esa vasta ficción de ficciones que llamamos Latinoamérica, un territorio marcado por medio milenio de violencia colonial. Las dos prestando atención a los contextos y lenguajes que habitan, que las habitan. Y, sin embargo, sería injusto quedarnos en este trazado de paralelismos. Sus trabajos muestran, por el contrario, un interés minucioso en las fisuras, las fallas de significado, los desbordes.
La exhibición acerca dos instalaciones que las artistas produjeron años atrás, antes de migrar a Europa. Toallas, botellas, joyas de plástico, ramas. Estas obras parten de narrativas de desplazamiento y desposesión, creando estructuras de esperanza por medio de objetos mundanos. La tierra y el mar presenta también dos series recientes de trabajos gráficos. En estas ilustraciones, más que denunciar una realidad política determinada, Carla y Eliana ensayan otras formas de sensibilidad. Escrituras geológicas, miradas cósmicas, diálogos transhistóricos. Una curiosidad por la plenitud y la finitud que atraviesan todas las cosas.»
From 01.06 to 21.07 we presented the exhibition La Tierra y el Mar, a two-person exhibition by myself and Carla Zacagnini, in Malmo, Sweden. The exhibition was curated by Gris García and Fuxia 2, a team formed by Jarí Malta and My Borglund, who opened their new space. For this occasion I showed the installation Tierra de Nadie (2011) and a series of drawings from this year, Friendships. Here a fragment of the curatorial text:
«While at different rhythms, the land and the sea (the sea and the land) move, intertwining. At different rhythms, to the same beat.
La tierra y el mar sparks a conversation between the artistic practices of Eliana Otta and Carla Zaccagnini. Both coming from different corners of the same vast fiction of fictions that we call Latin America, a territory marked by half a millennium of colonial violence. Two artists paying attention to the contexts and languages they inhabit, that inhabit them. And yet, it would be unfair to stop at these reductive parallels. Their work shows, above all, a relentless interest in the frictional, the failures of meaning, that which overflows.
The exhibition brings together two installations that the artists produced years ago, before migrating to Europe. Towels, branches, plastic jewelry, bottles. These works depart from narratives of displacement and dispossession, creating structures of hope through mundane objects. La tierra y el mar also presents two recent series of graphic works. In these illustrations, rather than addressing a particular political reality, Carla and Eliana rehearse other forms of sensibility. Geological writings, cosmical contemplations, transhistorical dialogues. A curiosity for the plenitude and the finitude of all things.»
El bello poster, en español, inglés y sueco, puede descargarse aquí. / The beautiful poster, in Spanish, English and Swedish, can be downloaded here:
«What kind of knowledge, truths and secrets are hidden in our voices, waiting to be passed on? How often do we let ourselves be vulnerable when saying or singing what we feel and desire? How to build up spaces of trust that welcome someone else’s vulnerable sounds?
For centuries, women and feminised bodies have been traditionally silenced, repressed, mocked or criminalised. Their voices had a similar fate and in many cases still do. To counteract the multiple oppressions, they have developed networks of resistance by bringing their vulnerability forward, despite it being stereotypically considered and portrayed as a synonym of weakness and passivity. Often at risk, they have shared and transmitted tools to support each other while making themselves heard by learning how to take up space and hold that space together.
In this workshop we’ll explore how to collectively access what our voices, sounds and bodies have to tell us about who we are and who we can be.»
Durante el mes de mayo dirigí el taller Hacia una voz vulnerable, en colaboración con la cantante e intérprete griega Yorgia Karidi y la escritora y curadora griega Angelikí Tzortzakaki. Este taller formaba parte del programa público de nuestro colectivo Mouries, Ejercicios Sanadores: Saberes Heredados y Emergentes de mujeres para el aprendizaje colectivo y las conexiones interespecies. Aquí un poco de información al respecto:
«¿Qué tipo de conocimientos, verdades y secretos se esconden en nuestras voces, esperando a ser transmitidos? ¿Con qué frecuencia nos permitimos ser vulnerables al decir o cantar lo que sentimos y deseamos? ¿Cómo construir espacios de confianza que acojan los sonidos vulnerables de otra persona?
Durante siglos, las mujeres y los cuerpos feminizados han sido tradicionalmente silenciados, reprimidos, escarnecidos o criminalizados. Sus voces han corrido una suerte similar y, en muchos casos, siguen haciéndolo. Para contrarrestar las múltiples opresiones, han desarrollado redes de resistencia sacando a relucir su vulnerabilidad, a pesar de que se la considera y retrata estereotipadamente como sinónimo de debilidad y pasividad. A menudo en situación de riesgo, han compartido y transmitido herramientas para apoyarse mutuamente al tiempo que se hacían oír aprendiendo a ocupar un espacio y a mantenerlo juntas.
En este taller exploraremos cómo acceder colectivamente a lo que nuestras voces, sonidos y cuerpos tienen que decirnos sobre quiénes somos y quiénes podemos ser.»